David Helfgott & Bobby Fischer

Existen casos reales que han seguido destinos similares de graves crisis tras alcanzar el objetivo perseguido. En la película - y el libro - Shine, el esplendor de un genio, el pianista David Helfgott sufre una grave crisis psicótica tras interpretar brillantemente el tercer concierto para piano y orquesta de Rachmaninoff, uno de los conciertos más complicados y que exige de un gran esfuerzo para un  pianista. 
De la misma manera el mítico y gran jugador de ajedrez y ex-campeón mundial Bobby Fischer desapareció misteriosamente de la competición y practicamente del mundo tras ganar en 1972  dicho campeonato a Boris Spassky en el que fue llamado el match del siglo, finalizando así con treinta años de dominio soviético del tablero de ajedrez. Tras breves y fugaces apariciones siempre volvió a su vida retirada y excéntrica, apareciendo en ocasiones en un estado de dejadez y abandono preocupantes, y siempre andaba peleado con unos y con otros. Parece que anduvo aquejado severamente de algún transtorno paranoide, mientras algunos hablan directamente de esquizofrenia paranoide.


Irremediablemente

Irremediablemente te encanta esta vuelta a ti. Nuevamente eres tú. La chica con el carácter desenfrenado, los cambios, las contradicciones, la risa, las observaciones infatigables, los por qués.
Tu parte buena y tu parte mala. Tu vida, tu cercanía y tu lejanía a encontrarte.
Las etapas se cierran y quedan ya tan pasadas qué no te tocan. Acaricias y pisas recuerdos de alguien que fuiste y qué dejaste ser. De todo se aprende.
Encuentras, a veces, conexiones más allá de lo habitual qué merecen explotarse. Eso haces mientras puedas. Quedarte con esos momentos: con D. en casa, con T. riendo, con algunas manos, con las largas conversaciones nocturnas, con M. pidiendo algo más que una canción, intentando, como diría C., crear una historia. Esta es tu historia, crealá moldealá y que te pueda.

Jaime Gil de Biedma - Imprescindibles

Interesante documental sobre Jaime Gil de Biedma:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-gil-biedma/3445956/


CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colemena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.

Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.

Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!

Hoy es especial

Hoy es mágico. Has encontrado una librería de segunda mano terriblemente estupenda al lado de casa. Se han tenido que venir contigo dos libros de Panero y temes que pronto se agoten, porque ya tienes toda su obra. Lo terrible es que has visto tantos libros de Pessoa, Ciorán, Pavesse... que ahora tienes miedo.
No sabes si obviar tu casa y vagar entre el trabajo y la librería, dos lugares lo suficientemente buenos.

8/enero/2017

Mañana te marchas. Detestas los cambios. Te afectan anímicamente. No sabes si prefieres estar aquí, allí o en cualquier otra parte. Ya no sabes de dónde eres ni dónde quieres vivir, ni qué quieres hacer, ni qué vivir... Dadas las circunstancias de los últimos días te quedarías, pegada a las lágrimas de alguien cercano. Pero también deseas volver a J. por si existe la posibilidad de escribir una historia lenta que se dilata. 
Sigues adelante y no te planteas nada. 
Piensas en el día, lees, ves películas, vuelves a leer, conspiras con alguien, comes, duermes, haces alguna foto memorable de tu día para recordar después en Instagram y vuelves a conspirar por teléfono sobre las soluciones del mundo. Sales, bebes, comes, bailas, bebes, hablas, fumas, bebes. 
Esperas algún mensaje que te recomiende una peli decente. Re-ordenas tus libros, revisas los escritos. Después de todo, hay por fin una calma constante que añorabas. Una especie de encuentro introspectivo contigo mismo que hacía tiempo no encontrabas. 
J. te ha devuelto algo que necesitabas. 


Elvira Sastre - La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida


5/5

El hueco que te acoge

[...]
Ahora te escribo desde un olvido lejano,
casi tierno,
que me recuerda que una vez tuve estos mismo años
y quise comerme el mundo que se veía desde tu ventana.
Y aún no he logrado disfrutar de unas vistas mejores,
pero sigo con los ojos abiertos, buscando otra nube,
pendiente del aire que no te suelta,
y con las manos vacías, mi amor,
y con las manos expectantes.




Clara Lüge. Con la tecnología de Blogger.