Finge

Finge. Es necesario y lo sabes. Incluso cuando creas que puedes no hacerlo, incluso cuando creas que existe alguien con quien puedes no hacerlo, finge. 
Puedes ser cualquier persona porque en realidad no eres ninguna. Ni siquiera sabes quién eres. Cambia, muta y no repitas tus acciones. No muestres el abismo. 
Eres la terrible consecuencia de ti misma: tú eliges el precipicio, tú descartas la ayuda necesaria. No puedes implicar a nadie. No puedes ir más allá con nadie. Solo te queda lo efímero para con los demás. Aléjate, olvídate, por el bien de los otros.
Todo te es indiferente y no te toca, pero no lo muestres.
Deja la autodestrucción para cuando estés sola, sabes que no acabará bien: hablarás de más, actuarás de más, mostrarás de más.
No seas ingenua, nadie vendrá a salvarte y lo sabes. 
Piensa solo en el hoy, el mañana te mata porque sabes que tú no tienes mañana, que tú no quieres mañana.
Han pasado los años y no ha sido tan terrible, te esperan asaltos pero deja de esperar el golpe certero que te empuje.

Clara Lüge

Gustav Klimt

Anne Sexton

Ahora que lo preguntas, la mayor parte de los días no puedo recordar.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Luego la casi innombrable lascivia regresa.
Ni siquiera entonces tengo nada contra la vida.
Conozco bien las hojas de hierba que mencionas,
los muebles que has puesto al sol.
Pero los suicidas poseen un lenguaje especial.
Al igual que carpinteros, quieren saber con qué herramientas.
Nunca preguntan por qué construir.
En dos ocasiones me he expresado con tanta sencillez,
he poseído al enemigo, comido al enemigo,
he aceptado su destreza, su magia.
De este modo, grave y pensativa,
más tibia que el aceite o el agua,
he descansado, babeando por el agujero de mi boca.
No se me ocurrió exponer mi cuerpo a la aguja.
Hasta la córnea y la orina sobrante se perdieron.
Los suicidas ya han traicionado el cuerpo.
Nacidos sin vida, no siempre mueren,
pero deslumbrados, no pueden olvidar una droga tan dulce
que hasta los niños mirarían con una sonrisa.
¡Empujar toda esa vida bajo tu lengua!
que, por sí misma, se convierte en pasión.
La muerte es un hueso triste, lleno de golpes, dirías,
y a pesar de todo ella me espera, año tras año,
para reparar delicadamente una vieja herida,
para liberar mi aliento de su dañina prisión.
Balanceándose allí, a veces se encuentran los suicidas,
rabiosos ante el fruto, una luna inflada,
Dejando el pan que confundieron con un beso
Dejando la página del libro abierto descuidadamente
Algo sin decir, el teléfono descolgado
Y el amor, cualquiera que haya sido, una infección.
Anne Sexton

Sabes...

- ¿Sabes? Hay muchos modos de suicidarse y, entre ellos, está también el dejarse morir.
Clara Lüge


Paul Eluard


El gran día
Ven, sube.  En seguida, las más ligeras
plumas, buzo del aire, te sostendrán por el cuello.
La tierra no lleva más de lo necesario y
tus pájaros de bella especie, sonrisa.  En lugar
de tu tristeza, como una sombra tras el amor, el
paisaje lo cubre todo.
Ven de prisa, corre.  Y tu cuerpo va más
deprisa que tus pensamientos, pero nada, ¿me oyes?,
nada puede superarte.

Desnudez de la verdad
La desesperación no tiene alas
El amor tampoco
NI rostro,
No hablan,
No me muevo,
No les miro,
No les hablo,
Pero estoy mucho más vivo que mi amor y mi desesperación

Joachim Böffmann

    Afirmar que la existencia humana no tiene sentido resulta escandaloso, cuando no una expresión sacrílega. Y es que durante tantos años el hombre se ubicado tan por encima del resto de los animales que resultará prácticamente imposible hablar de él como proviniendo, de modo riguroso, de otras especies animales. En efecto, el hombre no es más, y tampoco menos, que un animal superior debido a su capacidad de pensar. Pero –y he aquí lo paradójico– ¿qué ha hecho el hombre, salvo excepciones, con esa capacidad tan singular? Inventar “cuentos”… Inventarse ser un “ser superior”, desvinculado de la animalidad y los instintos de supervivencia y perpetuación de su especie, y se ha creado de este modo el cuento del sentido, para darse a sí mismo un toque de distinción. Y se arruinó a sí mismo.

[...]

La vida no tiene sentido. Cada uno, con su propia razón, y desde las situaciones singulares en las que se encuentre, debe darle un –y nótese que no digo él– sentido. Y como tampoco existe la felicidad (ese execrable ideal que conduce a las peores frustraciones), debemos aprender a disfrutar de cada instante como si fuese el último, o, mejor, el único. En efecto, de dilucidar con astucia el juego de oferta y demanda, y de lo beneficioso y nocivo se trata, a fin de no cargarse de fardos inhumanos que van deteriorándonos.

Los “creadores de sentidos” nos han arruinado la vida –son muchos de ellos los mismos malditos infrahumanos que crearon la culpa a fin de manipular la conciencia humana, entre tantas estrategias que elucubraron a fin de “llevarnos de sus narices”, como dice El Genealogista, y poder ejercer sobre nosotros su poder maléfico y dañino.

Pero aun podemos ponernos a salvo de la mentira y penetrar en las profundidades de la existencia real, sin palabras, sin discursos, sin lógicas, sin verdades, sin valores. Pues aun nos aguarda una “realidad” llena de luz, de vida y de libertad… –si cabe… que espera de nuestro acercamiento para ofrecérsenos con sus frutos sabrosos y llenos de juventud y nueva vida y voluntad. Pues hay un algo que aun no conocemos, pues nos lo han ocultado cuando nos inventaron un Paraíso terrenal y de un infierno.-


El sinsentido de la existencia
 Joachim Böffmann
http://www.filosofianueva.com.ar/nietzsche_elsinsentidodelaexistencia.htm 

El lobo estepario


La vida no tiene sentido, es cruel, necia y a pesar de todo maravillosa – no se burla de los hombres (que para eso hace falta tener espíritu), pero tampoco se ocupa de ellos más que de los gusanos. Que precisamente el hombre sea un capricho y un juego cruel de la naturaleza, es un error que imagina el hombre porque se considera muy importante. Tenemos que ver que a nosotros, los hombres, la vida no nos resulta más difícil que a cualquier pájaro u hormiga, sino más fácil y más hermosa. Tenemos que aceptar la crueldad de la vida y la necesidad de la muerte, no con lamentos, sino saboreando esta desesperación. Sólo después de digerir toda la atrocidad o falta de sentido de la naturaleza podremos empezar a enfrentarnos a esta cruda falta de sentido y arrancarle un significado. Es lo máximo y lo único de que es capaz el hombre. Todo lo demás lo hacen mejor los animales. Para la mayoría de los hombres la falta de sentido de la vida es una desgracia tan nula como para los gusanos. Pero precisamente los pocos a los que les hace sufrir y empiezan a buscar el sentido son los que constituyen el sentido de la humanidad.

Hesse

Turgenev

Antes había hegelianos y ahora, nihilistas. Ya veremos
cómo vais a existir en el vacío, en un espacio sin aire.

Turguenev, Padres e hijos.

Bukowski II - Nadie sino tú

Nadie puede salvarte sino
tú mismo.
te verás una y otra vez
en situaciones
casi imposibles.
intentarán una y otra vez
por medio de subterfugios, engaños o
por la fuerza
que renuncies, te des por vencido y/o mueras lentamente
por dentro.

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y será muy fácil desfallecer,
pero muy fácil,
pero no desfallezcas, no, no.
limítate a mirarlos.
escucharlos.
¿quieres ser así?
¿un ser sin cara, sin mente,
sin corazón?
¿quieres experimentar
la muerte antes de la muerte?

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y mereces salvarte.
no es una guerra fácil de ganar
pero si algo merece la pena ganar,
es esto.

piénsalo.
piensa en salvarte a ti mismo.
tu parte espiritual.
la parte de tus entrañas.
tu parte mágica y ebria.
sálvala.
no te unas a los muertos de espíritu.

mantente
con buen talante y garbo
y al cabo,
si fuera necesario,
apuesta tu vida en plena refriega,
al carajo las probabilidades, al carajo
el precio.

nadie puede salvarte sino
tú mismo.
¡Hazlo! ¡sálvate!
entonces sabrás exactamente de
qué hablo.

Bukowski I


Conocí a un genio
Hoy
conocí a un genio en el tren
como de seis años de edad;
se sentó a mi lado y,
mientras el tren
corría por la costa,
llegamos al océano.
el niño me miró y me dijo:
el mar no es nada bonito.

Fue la primera vez
que me percate

de ello.


A solas con todo el mundo
La carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma,
y las mujeres arrojan
jarrones contra las paredes
y los hombres beben
demasiado
y nadie encuentra al
otro
pero siguen
buscando
de cama
en cama.
La carne cubre
el hueso y la
carne busca
algo más que
carne.

No hay ninguna
posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.
Nadie encuentra jamás
al otro.

Los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan

nada más

se llena.

Te recuerdo

Tu repetida mueca, con el cigarro en la mano, con tu sonrisa eterna. El comentario preciso y tu hoyuelo en la barbilla. Aún en los momentos malos te quedaban las ganas y me hubiese cambiado, por tus ganas de seguir, por mi desgana por hacerlo. Te recuerdo y olvido que ya no estás.


Siglos


Siempre he pensado que no me entendían. Es algo que llevo grabado en la sangre. Para empezar, el mayor problema es siempre encontrar a alguien con el que hablar sin miedos. Hay ciertas cosas que nunca se cuentan pero, además, hay personas que no soportarían la verdad y, están también esas otras, que sabes que se asustarían y se alejarían de ti. Por ello, nunca fue fácil el intento de sacar a golpe de palabra cada pensamiento y dejarlo ahí agonizante sobre la mesa. 
En segundo lugar, es todo problema el soltarse, el encontrar un clima cálido y propicio que facilite soltar el lastre del alma cuando ya has encontrado a alguien que no huirá de tus palabras y, para acabar, cuando consigues toda esa tarea que puede llevar años, incluso siglos, generalmente nadie lo entiende porque no sienten como tú, ni tampoco sienten como lo sientes tú. Es cuando te preguntas: ¿seré yo o los demás? y continuas actuando.

Mientras bailas
Clara Lüge

Apariencias

Hay que vivir aparentando de manera continuada porque se le tiene miedo a la verdad: la felicidad que no tienes, la vida que quieres, la personalidad de la que careces, los principios que fenecieron, la risa que se alejo...
Hay que mentir por la comodidad del resto.


Tu voz

Me agrada tu voz porque es un paisaje en calma sobre el que fluye un río. En los momentos malos, recurro a ella y con los ojos cerrados repaso cada conversación olvidable. Imagino tus muecas en un rostro desconocido y tus pensamientos rápidos.

Mientras bailas

Algún buen día, alguien que decía llamarse experto tuvo la gran idea de afirmar que las conductas negativas deben ser ignoradas, mientras que las positivas recompensadas y un grupo de fanáticos mal informados decidieron aplicarlo a toda la extensión de la vida. Era el caso de Félix, ante mis ataques de ansiedad, ira, llanto y destrucción, actuaba con un mero observador indiferente. Permanecía quieto, inherente, mirando a ninguna parte y supongo que esperando a que la tormenta amainase.

Mientras tanto, yo ya me había dibujado a cortes el mapamundi e incluso había aplicado mis conocimientos en geología a base de golpes contra mí misma. Pero no importaba porque nunca mostró una intención clara de sabotear aquellos impulsos y así dejaba que se manifestasen en todo su esplendor, mientras intercalaba suspiros con inadecuadas quejas, supongo que suplicando a algún ser superior que el espectáculo finalizase.

Mientras bailas 
 Clara Lüge




Clara Lüge. Con la tecnología de Blogger.