Ahora

Yo
Ya no se qué quiero contar y cómo hacerlo. Ya no se escribir.

"pero si en algo soy irreductible...."

Las reglas del juego

Yo
No tengo ganas de conocer por mera obligación circunstancial a nadie. No se me dan bien las relaciones sociales y ni siquiera tengo ningún interés supremo en ellas. De hecho, las evito por voluntad propia. Estoy bien sola pero eso no lo suelen entender.
A veces, creo que tengo que ver mucho con alguien y otras, todo se derrumba y lo veo completamente al revés por meros datos irrelevantes, pero que me hacen pensar que soy ajena a todo el decorado de ahí fuera. Sólo me gusta de él la luz de filtro sepia antiguo que entra por la noche en mi habitación.
Entiendo, creo, a otro tipo de gente. Al menos a mí me parece diferente.
Llegar a un sitio donde se amontona la gente porque tal vez un remoto día de algún remoto año alguien dijo: amontonemonos todos; y su afirmación tuvo éxito, me parece bien alguna que otra vez, siempre y cuando se sea consciente de que todo eso está vacio, no vale nada y roza el absurdo. Pero en otras ocasiones, cuando no recuerdo todo eso, o no estoy predispuesta para encontrarme eso, la atmósfera deja de parecerme absurda para convertirse en deprimente. Empiezo a pensar ¿qué hago aquí? ¿saben que algún remoto día de algún remoto año a alguien se le ocurrió esta idea y la gente acató sin cuestionamiento alguno? ¿de qué hay que hablar? ¿qué hay que decir? ¿cómo se comienza una conversación que trate sobre nada? ¿cómo hay que actuar? Todo eso, implicito en todos, me resulta realmente difícil y complejo. Añadida la dificultad a la situación incómoda, tal vez difícil por ello, y tras observar detenidamente el entorno, me aislo en mi burbuja, en esa en la que siento que soy ajena a todo eso, que eso no va conmigo porque no lo entiendo o porque no sé jugar a ese juego. Y realmente es eso, no sé jugar y no estoy interesada en aprender cómo se juega a todo eso.

P.D.: F. tu sí sabes jugar cuando quieres. Está bien, puesto que sabes que tan sólo es eso, un juego

Cansada

Yo
La palabra que subsume todo es: cansada, cansada de todo, al menos un poco. Necesito irme a vivir a otro lugar, puede que Berlin, o cualquier otra parte de Alemania. Es mi quinto año en esta ciudad, y cuando aún no me he pateado todas las calles palmo a palmo siento que ya no tiene nada que ofrecerme. Ya la he vivido, ya conozco qué es eso de estar aquí. Está realmente claro: en absoluto el próximo año estaré aquí, sea como sea, me iré, a cualquier otro lugar en donde al menos pueda ver calles diferentes, no vistas con anterioridad.
Por otra parte, cansada sí, también cansada de las tonterias, de las niñerias, de los caprichos absurdos, de los ataques repentinos de "me voy", "no vengo", "cuatro paredes" y todo eso. Parece un gran juego en el que todo el sentido final es perturbarme, resquebrajar un poco la estabilidad y conometrar cuanto tardan las cosas en explotar y, realmente, no quiero jugar esto. A pesar de todo y recordar este tipo de juegos deprimentes, sin sentido... me doy cuenta que es aún peor de lo que creía. Y que las palabras, como antes pensaba, no sirven para absolutamente nada cuando los actos las contradicen. La gente miente u omite datos piadosamente o dice lo que le conviene...se opte por la interpretación que se opte, en condiciones normales estaría bien aquí conmigo misma, pero en las circunstancias de ahora preferiría estar en condiciones normales, bien, aquí, conmigo misma, y no estar sujetando una mentira ajena y la crítica continua.

Ideas

Yo
Acepto ideas para la realización de un documental.
P.D.: Con urgencia
Clara Lüge. Con la tecnología de Blogger.